Leasing para tu maquinaria de embalaje

El leasing es una fórmula de arrendamiento financiero con una opción de compra final por parte de la empresa. Y como todo modelo de adquisición o alquiler, tiene sus ventajas e inconvenientes. Los principales usuarios del leasing son Pymes, ya que es una forma de financiación muy ventajosa por la que se puede usar el bien y decidir después de unos años o meses si finalmente se quiere comprar o no.

Qué es y cómo funciona el Leasing

El leasing es una fórmula para financiar la compra de un bien. Se trata de un contrato de alquiler con opción a compra por un periodo de tiempo determinado que debe figurar en el contrato. Una vez se cumpla el tiempo pactado el arrendador, este tiene varias opciones.

Es aquí donde comienzan a verse las ventajas y desventajas del leasing para adquirir un bien frente a otras opciones como el renting o un préstamo, que veremos más adelante.

Alternativas al finalizar el periodo de alquiler

  • Comprar el bien. Puedes comprar el bien que has alquilado pagando por el valor residual, entendido como la diferencia entre el precio de compra más los gastos e intereses y el dinero que ya has pagado por su alquiler.
  • Devolver el bien y no ejercitar la opción de compra.
  • Prorrogar el contrato de arrendamiento, generalmente pagando menos por el alquiler.

El leasing suele utilizarse para el alquiler de coches de empresa o equipos informáticos, por ejemplo, aunque también está extendido a otros ámbitos como la maquinaria industrial.

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Ventajas del Leasing

Las ventajas del Leasing son muchas. Por un lado, se puede financiar el 100% de la inversión. Estas operaciones no forman parte del riesgo comercial financiero a efectos bancarios porque no se ha comprado el bien.

Además, se pueden obtener importantes ventajas fiscales, ya que el valor de las cuotas de amortización puede tomarse como gasto tributario, por lo cual el valor total de la maquinaria o equipo puede deducirse como gasto, a excepción del pago del valor residual del bien.

También aporta gran flexibilidad y rapidez para obtener una renovación tecnológica de los equipos o maquinaria, muy interesante ya que la maquinaria para el sector del embalaje se encuentra en constante desarrollo, y cuanto más moderna la maquinaria mayor rentabilidad en producción/hora y menor consumo.

En el caso de los beneficios fiscales del Leasing, deben cumplirse una serie de requisitos que pasan por que sean bienes afectos a la actividad, es decir, que se usen en nuestro negocio.

Además, desde un punto de vista formal, el contrato debe incluir la opción de compra y tener una duración mínima de dos años para bienes muebles y de 10 años para bienes inmuebles.

Por último, las cuotas deben figurar expresamente en el contrato y diferenciar entre la recuperación del coste del bien y la carga financiera, e incluir el correspondiente IVA. Si se cumplen estas condiciones, los intereses serán un gasto íntegramente deducible, así como la recuperación del coste. El Leasing no es considerado deuda, lo que deja libre la capacidad de inversiones simultáneas.

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